El 15 de junio de 2026, falleció Dante L. Bisignano, fundador de nuestra empresa y una de las figuras más trascendentes en la historia de la industria metalmecánica de nuestra región.

Hablar de Dante es hablar de trabajo, visión y compromiso. Con esfuerzo, perseverancia y una convicción inquebrantable, construyó una empresa que trascendió su propio nombre para convertirse en una marca reconocida y respetada en todo el país y en distintos mercados del mundo.

Pionero que supo impulsar el desarrollo tecnológico y productivo de una actividad fundamental para nuestra zona.

Con un legado que va mucho más allá de los proyectos o logros empresariales alcanzados, Dante dejó una huella profunda en las personas. A lo largo de los años formó equipos de trabajo, transmitió conocimientos y abrió caminos para generaciones de profesionales, técnicos y emprendedores. 

Muchas de las empresas que hoy son orgullo de nuestra región tuvieron su origen con personas que se formaron bajo su guía, llevando consigo los valores, la experiencia y la pasión por el trabajo que supo inculcar.

Su capacidad para enseñar, inspirar y generar oportunidades convirtió a Bisignano en mucho más que una empresa: la transformó en una verdadera escuela de trabajo y crecimiento, un semillero de proyectos, ideas y sueños que continúan desarrollándose hasta el día de hoy. 

Quienes tuvimos la oportunidad de conocerlo y trabajar junto a él recordaremos siempre su espíritu emprendedor, su dedicación incansable y su permanente búsqueda de la excelencia.

Su ejemplo seguirá presente en cada desafío que afrontemos y en cada paso que demos como organización.

Hoy despedimos a Dante con tristeza, pero también con profundo agradecimiento por todo lo que construyó y por el legado que deja a nuestra comunidad, a la industria y a todos quienes formamos parte de esta historia.

Acompañamos a su familia y seres queridos en este difícil momento.

Su obra permanece viva en cada persona que aprendió de él, en cada empresa que ayudó a inspirar y en cada proyecto que continúa creciendo.

Hasta siempre Dante.